viernes, 9 de octubre de 2020

Mirá de quién te burlaste 2020

#HaceloPosible, mi blog sobre autogestión, nació en el año 2017 mientras observaba una caravana interminable de fieles peregrinar desde el sur hacia la iglesia de San Cayetano. Pasé mi adolescencia en el perímetro que une los barrios de Liniers, Versalles, Villa Real, Villa Devoto y Partido de Tres de Febrero del lado de provincia. No soy católica, pero todes les que pasamos mucho tiempo cerca de San Cayetano sabemos que el 7 de agosto se mueve una energía muy poderosa. SanCa no es un santo porque dejó de pertenecerle de manera exclusiva a la Iglesia Católica hace décadas. El día de San Cayetano es un ritual popular y los rituales populares no tienen dueños. En Argentina el día del Trabajo de las clases populares no es el 1º de mayo sino el 7 de agosto, como ese lunes helado que me encontró con un nudo en la garganta frente a los que pedían trabajo.

En esta tierra se usan las frases “buscar trabajo”, “encontrar trabajo”, “pegar trabajo” y hasta “rezar por trabajo”. Sin embargo, cuando realmente alguien tiene una actividad suculenta lo que escucha es “¿Cómo hiciste?” y, acto seguido, se indaga sobre contactos, golpes de suerte u otros rituales similares a SanCa. Si el trabajo es generoso se menciona a la suerte y si es nefasto es elucubra echar mano a la agenda o alguna acción mágica a la cual solicitar el cambio. Acá, en la tierra de San Cayetano, no hablamos de generar trabajo. Es curioso entonces como se nos infla el pecho cuando hablamos de René Favaloro, el recientemente retirado hacia la inmortalidad Quino o los mismísimos creadores de tantas empresas unicornio que son inspiración mundial. Esas personas, para les argentines, no son laburantes, son seres tocades con la varita mágica. En fin, acá el trabajo es un problema, un dolor de alguna parte del cuerpo y un espacio relegado al sufrimiento. Les que no tenemos el touch varita sobre la cabeza estaríamos destinades a padecer para ganar el sustento y luego, obvio, despotricar en la mesa de turno. 

En el año 2011 me quedé sin trabajo con 33 recién cumplidos, 15 años de experiencia en medios de comunicación, más de 30 materias cursadas de Ciencias de la Comunicación y un currículum sobrecalificado para todo empleo posible. Me negué de manera rotunda y contundente a la autogestión. De hecho, no conocía el término autogestión. Tampoco había muchas posibilidades de conocerlo porque ni bien alguien iniciaba una conversación sobre el tema mi respuesta era “N-O” con razones ridículas e infantiles. Hoy sé que mi realidad era casi la misma que la de todas las personas que afirman no poder autogestionar: Falta de formación y de información sobre el trabajo independiente. Entre agosto del 2011 y abril del 2013 quedé “desempleada”. Dicho de otra manera, me despidieron 5 veces fuera de empleos informales, precarizados, mal remunerados y, en algunos casos, indignos. Además, me encontraba en situación judicial con mi último empleador formal, una multinacional del tamaño de un continente. Al principio, en cada desempleo lloraba, después me anestesié. Mientras mi peor versión de reina del drama se profundizaba, un día, sucedió lo que todes les emprendedores necesitamos: Alguien creyó en mí. Y así fue que tuve una amiga que me dijo la frase “No vamos a perder un minuto más en llorar por esto”. Luego, solo algunos años después, fue mi socia con quien fundé Olson Harris, mi agencia de comunicación digital de la cual hoy soy la única titular. #HaceloPosible, era un botón vacío en el sitio web de Olson y, desde aquella mañana gélida de 2017 en la que lloré viendo la pobreza, es un espacio escritura. Ahí, vuelco todos los tips que acumulé desde el 2011 hasta hoy subo todo lo que hubiese necesitado saber, convencida que así me hubiese ahorrado dolor.

Desde el 2013, año en el cual comencé a trabajar de forma independiente, hasta hoy pasaron casi 8 años. Durante este tiempo inicié proyectos y fracasé y comencé emprendimientos en los cuales me fue bien pero igual los di de baja porque no me hacían feliz ¿O acaso no autogestionamos para ser libres? Pues me lo tomé en serio. Además, armé bocetos que tiré a la basura, me reuní con infinidad de gente con la cual no llegamos a nada, me ofrecieron la fórmula del éxito incontable cantidad de veces y siempre pero siempre que creí que era la última vez que volvía a empezar hubo un siguiente comienzo de algo. Con el tiempo aprendí que nada se tira, todo se transforma. Así que, como las ideas no ocupan lugar, tengo un inmenso baúl invisible lleno de propuestas e intenciones que saco y reciclo según la ocasión. Eso sucedió en agosto (¡Otra vez agosto!) del 2020…

Sol Liggera le hace honor a su nombre. Por donde la miren y la escuchen, es una fuente natural de energía. Pero vayamos un poco más atrás. Lo mejor que le pasó a la humanidad en este siglo es el feminismo como movimiento político, pero también como forma multifacética de aportar soluciones a la vida diaria. Por esa razón, en los últimos años me sumé a grupos feministas colaborativos de todos los rubos y colores. Periodismo feminista, autocuidado, sororidad habitacional y lo que se les venga a la mente. Para todo, el feminismo tiene una respuesta. En uno de esos grupos de Whatssap estábamos Sol y yo, cada una arrojando y tomando información. Fue entonces que desde “Periodismo feminista” salté a “Búsqueda laboral 2 - comu”, otro chat con similar espíritu que modera la hoy amiga y compañera Liggera. El 10 de agosto Sol se encontraba en busca de alguien “que sepa mucho de LinkedIn” para hacer una entrevista vía live en su Instagram sobre como mejorar el perfil. A cinco meses del inicio de la cuarentena, trabajando a destajo una cantidad inhumana de horas con el objetivo de mudarme a un espacio más generoso y sostenida solo por el contacto virtual con mis amigues le escribí a esta desconocida para ofrecer mi participación en sus vivos de Instagram. Eso también me lo enseñó la auto gestión. Si sale mal no pasa nada, pero se hace haciendo, así que siempre lo más importante es eso: Hacer. El primer live sucedió la noche del 18 de agosto y, según Sol, había algo copado en la posición astrológica. Durante dos meses, mientras preparaba mi mudanza en pandemia, hicimos muchas transmisiones en vivo hasta que se cortaban y nos volvíamos a conectar. Hablamos de todo lo que, hoy sé, para Sol era importante. La idea consistía en armar un perfil en redes sociales que sea tan relevante que como para conseguir el mejor trabajo del mundo. Optimización de LinkedIn, biografías exitosas, consejos para el CV digital, consejos para la foto del CV digital, imagen de marca personal, posicionamiento en Google con distintas facetas profesionales, cotizaciones en línea, cotizaciones personalizadas, propuestas a medida, alianzas estratégicas, búsquedas en grupos, trato y contacto con les clientes y mucho más. Y sí, la magia comenzó a suceder. Lo que yo hice durante años en #HaceloPosible ahora sucedía en #InfoLiggera y otros y otras y otres empezaban a aplicarlo en sus propias vidas.

Sol Liggera es psicopedagoga, guionista, periodista y productora de contenidos. Pero, por sobre todas las cosas, es un ser de creación. A medida que nos fuimos conociendo nos dimos cuenta que el milagro del feminismo había hecho de las suyas una vez más. Se unieron nuestros espacios virtuales y también nos unimos nosotras. Desde hacía mucho tiempo Sol quería dar un giro a su #InfoLiggera y armar un espacio único en el cual incluir y desarrollar todos sus productos. Por mi parte, en plena re planificación y re diseño de mi agencia Olson Harris, continuaba ansiosa por hacer algo más grande con #HaceloPosible. De #InfoLiggera y #HaceloPosible nació #MiraDeQuienTeBurlaste, un espacio de producción y autogestión para juntes hacer de la vida laboral una zona feliz. Por eso, el domingo 11 de octubre, a las 6 PM nos encontraremos con seguidores y amigues vía zoom a sacarle la lengua al 2020. Quedan todos, todas y todes formalmente invitades a burlarse con nosotras*… 

Fernanda Santágata 

*Inscripciones en el link de la bio de Instagram de @miradequienteburlasteok 


viernes, 18 de septiembre de 2020

Cómo armar una cotización paso a paso y ganarle a la crisis

 ¿Título exagerado? En absoluto. En tiempos de crisis se puede cotizar, vender y proyectar ingresos. Hay algunos tips que siempre tienen que estar presentes y son infaltables. Ahora bien, en tiempos convulsionados, con noticias financieras disruptivas y altísimo nivel de incertidumbre ¿También se puede triunfar en la cotización y venta de servicios? Claro que sí. Lo primero que hay que saber es que un presupuesto tiene muchos pasos y cada paso es fundamental para convertir la venta. Desde la reunión inicial hasta en envío del documento, todo es relevante y nada puede estar librado al azar. Además, cada ítem tiene una razón y una explicación, no son cuestiones arbitrarias. Por el contrario, en la diagramación de un presupuesto para un potencial nuevo cliente siempre prima la racionalidad. Si bien cada caso tiene sus particularidades, hay algunos puntos que sirven para la gran mayoría. Para que todos y todas puedan poner en práctica estas acciones, y comenzar lo antes posible, armamos una guía en orden cronológico, desde el primer contacto hasta el inicio de las acciones.  

1 – El contacto: Son muchas y muy diversas las maneras por las cuales un potencial cliente llega a solicitar un servicio. Conocido, referido, a través del sitio web, por visualización en las redes sociales, foros de colegas y demás. El punto es que, para aprovechar cada instancia y cerrar la contratación, ni bien se produce el contacto hay que comenzar la gestión proactiva. Si la interpelación es por mail, mensaje privado o Whatssap la devolución debe ser por escrito. Un texto breve y cordial en el cual se brinda un saludo, una introducción a los servicios que se ofrecen, una confirmación a que su requerimiento será considerado y una invitación a una reunión (Vía llamada o videollamada en tiempos de pandemia). Al final, aclarar que recién luego de reunión se enviará la propuesta de tareas. Si, en cambio, fue una llamada telefónica, reducir la conversación a los mismos puntos que hubiesen sido destacados por escrito. Importante: Devolver el mensaje o llamada lo antes posible para evitar que otro profesional tome el trabajo primero.

2 – La reunión: La duración ideal de un encuentro pre contratación es 40 minutos. No es casualidad que la versión libre de zoom ofrezca ese tiempo para cada reunión. Durante el cara a cara está muy bien romper el hielo para conocerse y, con celeridad, ir directo a los puntos a tratar. El temario es simple y directo para detectar la necesidad del cliente y obtener la información importante para cotizar. Es muy común que un prospecto sienta la necesidad contar muchos datos o la larga historia de su proyecto, todo esto no siempre es relevante para amar una propuesta. En ese caso, y con sutileza, intentar volver al listado de ítems propios. Es de muchísima utilidad llevar un listado pre armado. Algunos tips infaltables son objetivos, público o audiencia, recorrido reciente de la marca, fortalezas, debilidades, antecedentes en ese mismo servicio con otro colega y expectativas en relación a tiempos y metas. Si, de forma circunstancial, durante la charla sale el tema del capital que cuenta el cliente para invertir resulta un dato excelente para presupuestar. En caso que el importe sea mucho menos de lo que vale el servicio propio se pueden armar un pack de opciones tipo “Combos”.

3 – La búsqueda de información: Después de la reunión para armar la propuesta hay que tomar algunos días para recolectar información. En cada caso habrá distintos materiales para investigar. Desde los honorarios que cobran otros colegas por un servicio similar hasta cuestiones inherentes a la actividad propiamente dicha. Es importante tener toda la información necesaria antes que enviar las propuestas. Tal vez, en esta búsqueda, se presente la necesidad de hacer una nueva interconsulta. Es preferible enviar un mensaje o un mail más para optimizar la cotización, todo lo que sume eficiencia cuenta de forma positiva. El tiempo de búsqueda de data y de elaboración del documento no debería exceder los 5 días hábiles. En este enlace hay una serie de tarifarios que recopiló Sol Liggera a partir de las inquietudes que llegaron de seguidores en las transmisiones Live de Instagram que hacemos los martes. Conversar e intercambiar con colegas siempre es buena idea en esta instancia de la cotización.   

4 – Las alianzas estratégicas: Es muy frecuente durante el contacto, o también en la reunión, que se presente una situación que parece frustrante, pero en realidad no lo es. Si en el pedido del cliente hay alguna tarea que no forma parte del servicio que se le puede ofrecer existe una solución. Una vez más la figura que tantas veces reforzamos y enaltecimos desde #HaceloPosible: Aliados y aliadas estratégicas para sumar fuerzas y ganar trabajo.  En estos casos la recomendación es siempre decir la verdad al consultante. Todos valoramos la sinceridad, entonces fluirá muy bien cuando se indique que “En nuestro equipo hay una persona que se equipa en especial de esa tarea, es un/a profesional que merece nuestra plena confianza”. Si aún no disponemos de un/a aliado/a estratégico/a entonces se puede dejar esa parte del pedido “A confirmar” y formará parte de la instancia de búsqueda de información. Es recomendable siempre formar parte de grupos de Facebook, Whatssap, LinkedIn y demás en los cuales circule información sobre el rubro.

5 – La propuesta: Se trata de la elaboración de un documento que se enviará con toda la información importante del trabajo que se realizará. La propuesta se envía por escrito y es muy recomendable armar una presentación con detalles de diseño y algo de color que la conviertan en una lectura agradable y armoniosa. El encabezado tiene el nombre del proveedor (¡Nosotros/as!), el servicio ofrecido, el nombre del cliente o marca, el mes y el año. En el cuerpo del texto se sugiere detallar títulos o subtítulos tales como objetivos, tareas de desarrollar, plazos en los cuales se va a realizar cada tarea, especificaciones cualitativas y cuantitativas y demás. Un buen consejo es, en algunos casos complejos o con metas altas, detallar períodos de tiempo para distintas etapas de los servicios. Al final los honorarios en la moneda correspondiente con la aclaración de precio final o si hay que agregar el IVA. Si es un fee fijo (Un servicio que se brinda todos los meses de forma continua) también hay que aclararlo como un valor mensual. Al pie del documento llega la famosa “Letra chica” que indicará disponibilidad de factura, si el pago es por transferencia bancaria, períodos de pago, y validez del presupuesto desde el momento de emisión. Detalle central: En toda la propuesta utilizar las palabras valor, inversión o monto y evitar costo, precios y cantidad.

6 – El documento: El archivo tiene que estar guardado en formato PDF con todos los datos personales. Nombre completo, mail, teléfono y redes sociales profesionales. Cuanta más información del proveedor más sensación de transparencia. Además, es vital que esté bien escrito, de forma clara y legible con un orden prolijo de los ítems. Para armar un documento eficiente que contribuya a cerrar la propuesta de forma positiva es conveniente pensar en “Cierres parciales de venta”. Es por eso que se orienta al formato introducción, objetivos, especificación de como se obtendrán esos objetivos, todas las tareas que se realizarán para que las metas se cumplan en tiempo y forma, los detalles necesarios, servicios adicionales o de segunda etapa y recién al final la parte contractual. Un consejo muy útil es armar la propuesta y revisarla al otro día, o por lo menos unas cuantas horas después. Con esa segunda lectura espaciada se conseguirá pulir detalles.

7 – El envío: El envío será por mail desde la casilla que se usa para trabajar y que, luego, será el mismo contacto para el día a día con el cliente. En el título colocar una frase que sea identificatoria del contenido como “Propuesta de servicios para XXX” o similar. A menos que se haya solicitado expresamente por una razón específica el envío por Whatssap o mensaje de redes, siempre las propuestas se emiten de manera formal, por escrito y a través de un coreo electrónico. En el cuerpo del mail se deja un saludo y un pedido de confirmación de recepción. Además, siempre suma puntos aclarar que la disposición para conversar sobre dudas o consultas que pudiesen surgir a partir de la lectura del documento.

8 - El seguimiento: Una vez enviado el documento pueden pasar muchas cosas. En algunos casos en seguida llegan consultas y preguntas. Incluso puede surgir una segunda reunión para despejar dudas. Se recomienda que este segundo encuentro sea más corto que el primero e ir con “Espíritu de cierre”. En el caso de no obtener respuestas después de 5 días hábiles se enviará un nuevo correo para consultar si la cotización fue evaluada y verificar si hay preguntas. En el caso que la respuesta sea “Lo vamos a dejar para más adelante”, la recomendación es agradecer el tiempo y consultar cuando se considera prudente retomar la charla. El envío de una cotización requiere tiempo y energía, por tanto, quien lo realiza está en todo su derecho de solicitar feedback y generar un vínculo de continuidad en esa intención. Si la respuesta no se demora, entonces es recomendable agendar fechas de contacto y solicitar confirmación una vez por semana durante las próximas tres semanas. Si la respuesta es positiva entonces de forma inmediata se debe enviar un mail para agradecer la confianza, expresar la satisfacción por iniciar esta relación comercial y sugerir días y horarios para la primera reunión de planificación.

9 – El comienzo: A este encuentro se lo suele llamar reunión de planificación o Kick off. Es un encuentro de aproximadamente una hora en el cual se detallan todos los puntos del inicio de las tareas. Llegar con un plan de trabajo, períodos de tiempo estipulados y bocetos de ideas es muy útil para comenzar. También un listado de todo lo necesario para el inicio, desde materiales que debe proveer el cliente hasta accesos para empezar a gestionar servicios. Establecer una agenda común, un calendario de reuniones, un sistema de contactos y demás serán excelentes pasos para iniciar un vínculo con un nuevo cliente. El objetivo es que, a partir de aquí, surjan nuevas recomendaciones para otros potenciales y nuevas solicitudes de servicios para cotizar.

Fernanda Santágata

viernes, 4 de septiembre de 2020

Alianzas estratégicas en cuarentena a través de Instagram

 

Desde #HaceloPosible muchas veces recomendamos realizar alianzas estratégicas con colaboradores y colegas para potenciar un emprendimiento. En esta oportunidad nos convocaron para una actividad en equipo y nos pareció genial. Sol Liggera es productora de contenidos, guionista y psicopedagoga. Pero, sobre todo, es comunicadora y dueña de un estilo que nos resulta muy atractivo y empático. Desde hace un mes los días martes nos encontramos en su vivo de Instagram para intercambiar miradas de la profesión. El objetivo principal de estos encuentros fue sacarle rédito lo máximo posible a LinkedIn. Entre las dos aportamos tips y consejos para hacer de esta red social profesional el mejor currículum. La idea es que todos y todas puedan obtener la contratación de sus sueños siguiendo algunos pasos sencillos.

Entre los temas que vimos estuvieron perfil laboral, búsquedas, foto ideal, URL personalizada, orientación sobre tipos de búsquedas y mucho más. La interacción con los seguidores y seguidoras es genial y cada vivo llegan más consultas y preguntas. Para que puedan ver de primera mano como son estas charlas entre compañeras y profesionales de la comunicación pueden ingresar a este link del perfil de IGde Sol en el cual está colgado el primer vivo. Para quienes quieran repasar los puntos destacados de una buena alianza estratégica pueden retomar esta columna del año 2018.

Los esperamos el próximo martes a las 10 PM con la idea de formar una gran comunidad de profesionales y productores independientes. Nos gusta escuchar las inquietudes que nos acercan y buscar entre todos y todas buenas opciones y ofrecer soluciones. Además, nada más lindo que inspirarse con las historias que nos cuentan y saber que disfrutan y se nutren con las que nosotras compartimos. Esta, como tantas, es una experiencia más que nació desde las plataformas digitales (¡Aún no nos conocemos en persona!) y que la tecnología pone a disposición. En este caso, fue en cuarentena y a partir de la necesidad de ampliar horizontes, pero siempre, y en cualquier momento, se pueden aprovechar los espacios digitales.

Quienes deseen retomar el tema alianzas estratégicas pueden volver a leer esta columna del año 2018 que tiene un listado con las mejores recomendaciones para sumar aliados y aliadas. 

Fernanda Santágata