miércoles, 13 de abril de 2022

#HaceloPosible ✊ Capítulo 7: Cómo mantener activas las redes de mi emprendimiento | Parte 1 👩‍💻

Hace poco contamos desde las redes sociales de OH que tuvimos un verano de temporada alta de capacitaciones de las cuales muchas fueron sobre contenidos y redes sociales. Pues bien, una vez finalizadas las clases, o poco antes de la despedida, llega la pregunta del millón ¿Cómo hago para sostener las publicaciones en mis redes? A esa pregunta siguen otras: ¿Tengo que publicar todos los días? ¿Y si no tengo tiempo? ¿Me dejan de seguir si no posteo todo el tiempo?

Si bien cada caso es particular y nuestros cursos y mentorías muy personalizados, hay algunas cuestiones que las podemos tener en cuenta para todos los emprendimientos. Por eso, elaboramos una lista de ítems que pueden ser de gran ayuda a la hora de llevar adelante el ecosistema de redes de un proyecto independiente 


#SpoilerAlert: Esta es la primera parte y muy pronto habrá segunda ;)




1 - Honestidad brutal: Sé honestx con vos mismx en relación a los temas que vas a publicar. No te comprometas a producir contenidos que no están dentro de tus posibilidades. Tampoco te obligues a escribir o generar audiovisuales sobre temáticas que, a priori, tenés la certeza que no podés sostener. Hacé que tu lista de temas sea posible, como el nombre de este espacio ;) 


2 - Decile no a publicar sin ganas: Todes tenemos momentos en euforia digital, esos ratos en los que nos brota la onda para armar contenidos. Aprovechá ese tiempo y generá varias publicaciones que no es necesario subir todas a la vez sino que podés programarlas en distintos días y horarios. Por el contrario, cuando sentís que no da es preferible no tocar las redes y esperar. 


3 - Distribuí tus energías: Dedicale un tiempo determinado a las redes sociales. Decidí cuál es el espacio que le toca a esa tarea y, si es necesario, asentarlo por escrito. Determiná días, horarios, tiempos, momentos y luego cumplilo. No hagas de las plataformas tu mochila permanente porque eso solo contribuye a generar desgaste. 


4 - Acá sí bancamos la zona de confort: Si tenés un tema “caballito de batalla” dale para adelante sin dudar. Estamos hablando de esas temáticas que te salen de memoria y que no te requieren esfuerzos. Si, además, tu audiencia ama estas publicaciones con mucho más razón convertirlas en el centro de tu calendario de publicaciones y recurrí a ellas siempre que lo necesites


5 - Acortá el camino: Utilizá los recursos que te ofrecen las redes sociales. Algunos ejemplos de esto son las historias, en las que muchos emprendedores interactúan con su audiencia para conocer sus intereses. De ese intercambio pueden surgir publicaciones. De igual modo, podés vincularte virtualmente con otres emprendedores para generar alianzas y tener temas de posteos. 


En el próximo capítulo de #HaceloPosible se vienen 10 tipos más para sostener la actividad en redes y no morir en el intento. Mientras tanto pueden poner estas primeras 5 en práctica y también dejar comentarios con sus propias técnicas de creación de contenidos. 


Fernanda Santágata 


martes, 18 de enero de 2022

#HaceloPosible ✊ Capítulo 6: Tips para negociar honorarios🤑💸

Este es el primer capítulo de #HaceloPosible de este año y la propuesta ir por todo ¡Porque para eso somos una comunidad de autogestión! Por eso hoy comenzamos con un temón. Pero antes, una confesión. Esta es la parte que más me costó en mi camino como emprendedora y, por mi experiencia como capacitadora y mentora, suele ser una dificultad muy frecuente para todes. En mi opinión hay un tema tabú en la sociedad con el dinero que se traslada a la complicación que sienten los freelancers al momento de poner precio a su trabajo. En capítulos anteriores hablamos sobre la falta de valoración que muchxs sienten por parte de su entorno personal y vimos algunos tips para revertir esa traba emocional. Sin dudas, una buena negociación, y un acuerdo justo de honorarios, contribuye a mejorar el bienestar de los emprendedores en todos los sentidos, incluso en los aspectos sociales y emocionales. 

 Pero ¿De qué hablamos cuando decimos honorarios? Es el costo que tienen los servicios, tareas o mano de obra de profesionales y que se acuerdan por adelantado con quien está interesado/a en la contratación. Al momento de cerrar el acuerdo se establecerá un nuevo vínculo y será de proveedor y cliente. En esta relación siempre lo más recomendable es que las reglas y condiciones queden establecidas por escrito bajo el consentimiento de ambas partes. 


Ahora bien, para llegar a este punto fue necesaria una conversación con final feliz. Para que ese diálogo fluya, y la magia suceda, existen algunas ideas  muy útiles para tener en cuenta:

1 - Nadie apurado gana una negociación:

Saber esperar significa saber negociar. No, no es una frase de póster, es la técnica número uno para obtener una buena ganancia en un acuerdo. Dejar la ansiedad de lado (¡Por más que sea el cliente de tu vida!), mostrar interés pero jamás desesperación. No avanzar nunca más rápido que nuestro/a interlocutor/a.

 

2 - El arte de dejar hablar: 

Saber escuchar, sí, pero también dejar que la otra persona hable, se exprese y, por qué no, haga catarsis. Quien solicita un servicio, en el fondo, pide una solución para una necesidad. Es muy probable que para él/ella, además, esto signifique un problema. Esperar que termine de decir todo lo que salga de su alma y luego, en base a la escucha activa, ahí sí, comenzar a ofrecer beneficios. 

 

3 - El precio de tu trabajo lo pones vos:

Está muy bien consultar con colegas a modo de referencia, pero referencia no significa límite. Si otrxs colegas cobran mucho menos por igual servicio, pero a vos no te cierra entonces no tiene sentido que uses ese estándar para cotizar. Primero preguntate si tenés buenas razones para pasar honorarios más altos. Si la respuesta es sí, adelante. Si la respuesta es no, de todos modos no te va a resultar útil un presupuesto inferior a lo que necesitas ganar por las horas, energía y disposición te va a demandar ese trabajo. Así que tus servicios, tus números. 

 

4 - El truco de los cierres parciales:

Vale para un diálogo de honorarios de forma personal o por escrito y se trata de una técnica que se usa mucho en el mundo de las ventas. La idea general es que es muy poco probable que, ante una consulta inicial, se pueda cerrar una venta en un solo intercambio. En general, lo que sucede es que lxs consultantes inician una conversación en la cual harán muchas preguntas. Entonces el secreto es ofrecer ayuda y generar intereses en cada respuesta para, a cambio, obtener un sí parcial. Al final del recorrido, con un reconto de todos los sí será mucho más sencillo obtener un cierre final. 

 

5 - Todes aman las soluciones:

Otra vez la escucha activa en primer plano. Esta técnica es fundamental para detectar cuales son las necesidades reales que tiene la persona que consulta por un servicio. A partir de ese relato el consejo es brindar soluciones puntuales y concretas para lo expresado por el/la futuro/a cliente/a. Si tenemos algo genial que esa persona no pidió lo podemos mencionar como un extra al final pero es fundamental concentrarnos en el pedido que nos hicieron. 

 

6 - Honorarios siempre inversión, nunca gasto:

Tal vez suene a detalle menor, pero no lo es. La forma en la cual se habla de los propios honorarios es clave para cerrar un buen acuerdo. Lo que cada emprendedor/a tiene que comprender e internalizar para que fluya de modo natural es que sus honorarios son una inversión para sus clientes y no gastos. A clientes no les “cuesta”, INVIERTEN. Los servicios no tienen “precio” sino que poseen un VALOR. El peso de las palabras es muy importante siempre y mucho más cuando hablamos de dinero. 

 

Fernanda Santágata 

 


martes, 21 de diciembre de 2021

#HaceloPosible ✊ Capítulo 5: Los emprendedores no tenemos fin de año

Cobrar, facturar, entregar pedidos, responder reclamos (aunque sean injustos), atender llamados, contestar Whatsapp hasta cualquier hora, chequear stock, reponer stock, inventarle horas al día, confirmar que trabajamos el 24, confirmar que trabajamos el 31, buscar refuerzos, pedir manos prestadas, hacer malabares… 

¿Cómo viene tu fin de año? ¿Otra vez estás haciendo lo que el año pasado dijiste que no ibas a hacer el próximo diciembre? Del 1 al 10 ¿Nivel de autoexigencia y, porque no, autoexplotación? 


Confirmado: En la autogestión no hay fin de año. Lo supimos siempre, lo confirmamos en cada cierre de período ¿Porqué? Porque el sistema no nos beneficia y nosotrxs, a veces, estamos muy solxs a la hora de tomar decisiones difíciles y estresantes. Entonces, para esto también, existe nuestra comunidad #HaceloPosible 



Algunas cosas que aprendimos en casi una década de autogestionar, van enlistadas a continuación un poco como catarsis y otro poco para producir un protocolo de fiestas que nos quede para siempre: 


1 - Practicidad y pragmatismo: no es momento de arreglar ni solucionar la vida sino de pasar diciembre lo mejor posible. Eso incluye, por supuesto, vender todo lo que se pueda y aprovechar la temporada alta. Vamos a lo que funciona. Si sos obse por la perfección entonces es buena idea anotar todo eso que se te ocurrió para ponerlo en práctica desde el verano y, tal vez, armar un plan de acción para el próximo fin de año. 


2 - No te enganches: es casi inevitable que en estas fechas sucedan movimientos negativos. La mayoría de las veces seguro que no se trata de malas intenciones, son solo los nervios del momento. No discutas con colaboradores, proveedores ni clientes. Tomá nota y retomá la conversación cuando pasen las fiestas. Lo ideal es armar una guía para trabajo en equipo durante épocas de mucha exigencia y, tal vez, lo puedas pensar para tu próximo pico de actividad. 


3 - Amigate con el Excel: en realidad podría ser amigate con la tecnología en general. En diciembre, necesitas soluciones y las aplicaciones, programas y plataformas las ofrecen. Si sos anti todo te invitamos con amor a que lo consideres para 2022 porque la exigencia en la autogestión va en aumento y los avances tecnológicos existen para ayudarte a pasarla mejor. 



4 - No es tiempo de tomar decisiones: Es probable que en algún momento colapses y te pinten las decisiones disruptivas.Por favor no lo hagas y esperá a enero. Si sos del grupo privilegiadx que se toma vacaciones durante el verano, entonces que sea después del descanso. Si no tenes receso, igual los primeros meses son mejores para reflexionar. Cualquier cosa es preferible antes que meter cambios durante la euforia de diciembre. 


5 - Andá a lo seguro: Es momento de maximizar la eficiencia. Muchos y muchas están full ventas y facturación y, desde luego, eso es la prioridad. Entonces no experimentes. Ese tip mágico que te pasaron dejalo para otro tiempo más tranqui. Ahora no arriesgues, no innoves y andá por todo.


6 - Dejá pasar la ola: Este diciembre, como todo, también pasará. Pensas que es el fin, que no podés más y que en enero comenzarás a mandar CV para volver al horario de 9 a 18 de lunes a viernes. No te vamos a convencer de lo contrario, solo te proponemos esperar unos días. En enero, al lado de la pile, con algo fresquito y de nuevo con los pies en la tierra todo será más fácil de resolver. 


Fernanda Santágata


jueves, 11 de noviembre de 2021

#HaceloPosible ✊ Capítulo 4: Freelancers, emprendedores y monotributistas ¿Y yo quién soy? 🤔

Bienvenides al cuarto capítulo de este espacio de autogestión en el cual nos proponemos compartir y circular la información que todos y todas necesitamos. En ediciones anteriores hemos visto que, al parecer, definirse y presentarse en sociedad es un tema que preocupa y mucho a los principiantes en la autogestión. Esto, desde luego, tiene una explicación y tiene que ver con entender el proceso. Todo aquello que angustia resulta menos traumático cuando se puede definir con palabras. Y sí, el inicio de  la autogestión puede ser angustiante y traumático. De esto se trata #HaceloPosible, de poner a disposición la información correcta para bajar el estrés y elevar la satisfacción y la alegría. 

En el episodio 2 nos metimos de lleno con el conflicto que se produce en la mente y en el corazón de alguien que comienza un camino independiente y descubre que los demás no comprenden su trabajo. Hoy, en cambio, vamos por una confusión relacionada con las categorías dentro de las cuales se realizan las actividades. Y no tiene que ver solamente con una cuestión formal, impositiva, administrativa o burocrática. De hecho, en lo social, cada una de las denominaciones que vamos a ver a continuación tienen una posición determinada. Y no hablamos de jerarquías o status sino de roles. De quién es quién en el amplio mundo de la auto gestión.



Ahora sí, nos zambullimos en las etiquetas de la autogestión ¡SPOILER ALERT! Podes ser una, dos o todas a la vez 😲😱


Freelancers: Se denomina de esta manera a la persona que trabaja de manera independiente. Si bien, y por lo general, se relaciona a esta descripción con profesionales también pueden ser artesanos o portadores de oficios. Se trata de una forma de brindar un servicio por fuera de la estructura formal de una empresa. Muchos freelancers ocupan la figura de “proveedores externos” ya que ofrecen soluciones a una compañía sin formar parte de la planta permanente de la misma. Una de las principales ventajas es que los freelancers pueden ofrecer su trabajo en varias organizaciones a la vez; ya sean estas públicas, privadas o sin fines de lucro. Otro beneficio es la posibilidad de decidir los valores de sus honorarios y definir sus horarios de trabajo. Un mito muy frecuente es que les trabajadores freelance no tienen estabilidad laboral. Esto no es del todo cierto ya que un/a freelance puede permanecer años en vínculo permanente con un cliente. Si lo de elegir honorarios y horarios no te cierra tomalo con calma, en próximas entregas hablaremos de las herramientas de negociación. 


Monotributistas: Son personas físicas inscriptas de tal forma en el registro de la Administración Federal de Ingresos Públicos, también conocida como AFIP. Esta gestión permite ofrecer comprobante electrónico de pago, o factura, a cambio de la retribución de un producto o servicio. Las empresas que tienen su situación fiscal en regla necesitan que sus proveedores externos cuenten con monotributo en igual condición. De esta manera, se efectúan los pagos vía transferencia bancaria luego de la recepción de la factura correspondiente. Por todo esto, la mayoría de los trabajadores freelance necesitan inscribirse en el régimen de monotributo para poder sostener su actividad. Sucede algo muy parecido con emprendedores que quieren cerrar operaciones de compra y venta con compañías que les exigen facturación. El monotributo requieren un pago de una cuota mensual en la cual se encuentran incluidos los aportes jubilatorios y el arancel de la obra social. Desde #HaceloPosible recomendamos siempre la inscripción en el sistema de monotributo ya que permite ampliar negocios y crecer en la autogestión. 



Emprendedores: En HP preferimos la expresión productores independientes pero el concepto de emprendimiento se puso muy de moda en los últimos años así que vamos a trabajarlo. La diferencia entre freelancers y emprendedores está en la estructura. Un/a trabajador/a freelance lleva por marca su nombre y por presentación su CV. En cambio, un emprendimiento puede comprender varias actividades o distintas capas de negocios en las cuales se entrelazan productos y servicios. Otro dato importante es que un emprendimiento  puede involucrar a más de una persona, incluso a equipos de trabajo. Si bien un proyecto de esta características puede llevar el nombre de su creador, también puede haber una denominación de fantasía que represente el espíritu de la propuesta. Un emprendimiento, además, es una marca y conlleva una estrategia para que funcione acorde a todos los componentes que incluye. Sin embargo, puede suceder que un negocio de emprendedores incluya servicios freelance. De hecho, en el caso de los freelancers, la profesionalización de sus tareas puede resultar en algo más grande y allí surge un emprendimiento. Los emprendedores también pueden ser monotributistas para integrar de manera formal el mercado de trabajo. 


Como habrán visto, podemos ser uno, dos o los tres a la vez. Lo importante es conocer los beneficios de cada una de estas etiquetas y ordenar la identidad propia de manera más fiel a nuestros valores, necesidades y sueños ✊


Fernanda Santágata



martes, 28 de septiembre de 2021

#HaceloPosible ✊ Capítulo 3: Autogestión y crisis | 4 pilares para hacer la vida más fácil 💅

#HaceloPosible es un espacio de autogestión que propone la evolución proyectos propios pero, también, hacer la vida más fácil. En los capítulos 1 y 2 ya contamos cómo surgió esta idea, el nombre y cómo nos sentimos muches durante el inicio de un emprendimiento. Freelancers, monotributistas y productores independientes somos, aún hoy, los outsiders de la sociedad. Incluso cuando desde todos los sectores surgen discursos pro emprende, la realidad es muy dura y diferente. Las ciudades, los sistemas impositivos, las dinámicas familiares y hasta los horarios sociales no están preparados y no contemplan el trabajo autónomo. Esto genera angustia y desazón en nuestra comunidad, incluso, a veces, ganas de abandona todo

 Entonces ¿Qué hacer? No tengo una fórmula mágica y, como digo siempre, lo que me funcionó a mí tal vez no le funciona a otres. Pero sí puedo mencionar algunos pilares que son esenciales y una ayuda increíble en momentos de crisis severas. 

 Vamos con mi top 4 para salir de la angustia y desesperación:

1 - Interactuar con otres emprendedores: Existen grupos de todo tipo, virtuales y presenciales y también foros en los cuales se puede conversar sobre este y otros temas. Desde mi punto de vista, la mejor forma de mitigar la sensación de incomprensión es con pertenencia. Sumarse a espacios de pares es la idea más certera que puedo aportar para empezar a salir del círculo. Pero, además, según mi experiencia son los espacios en donde circulan más oportunidades. Incluso hay muchas posibilidades que no están en la superficie, sino que hay que surgen de a poquito. Alianzas, negocios, intercambios y hasta grandes amistades surgen todos los días en los grupos. Los más populares los podés encontrar en Facebook, LinkedIn y también pedirles a colegas que te sumen en WhatsApp y Telegram. 


 


2 - Escribir: Así nació #HaceloPosible y así suelo solucionar muchos dilemas de mi vida autogestionada. No es necesario escribir para publicar, tal vez solo a modo de diario personal. La palabra escrita es la forma de lenguaje más eficiente que tenemos los seres humanos y, por lo tanto, la más útil para salir de las crisis. La escritura es una gran terapia y, además, sirve para organizar ideas... El secreto está en la relectura, un tiempo después con más calma después de la tormenta. Podes llevar un diario en papel, un block digital o hacer notitas y dejarlas a la vista. El sistema que mejor te funcione siempre será perfecto.  

3 - Actividades divertidas y relajantes: Leopoldo Marechal decía que de un laberinto se sale por arriba. Nadie puede resolver un problema si su mente se encuentra 24x7 en el mismo punto de conflicto. Todas las cabezas necesitan descansar. Sí, también descansar de la familia, las parejas y el entorno en general. Para tomar buenas decisiones hay que disponer de salud mental y, para eso, se necesita ocio, esparcimiento y risas. Dale descanso a esa máquina que no para de solucionar imposibles y que, es muy probable, se haya estancado. Hacé cosas que te gusten porque para eso también está buena la autogestión. 

4 - Terapia: Cortito y al pie. Elegir une terapeuta con mirada de género es la mejor elección para construir un emprendimiento y hasta una vida de autogestión. Esto es así porque la vida de los emprendedores no es ni lineal ni tradicional, entonces vas a necesitar puntos de vista lo menos conservadores posible. Abrite a nuevas miradas, pero apoyate en la contención psicológica porque, como dije al principio y repetiré por siempre, las fórmulas mágicas no existen. 

Ahora que repasamos los 4 pilares intentá pensar tu próxima semana con tiempos para este cuarteto poderosos. Momentos para intercambiar con otres que están en la misma, actividades piolas que te hacen feliz, unos ratitos para bajar ideas por escrito y ayuda profesional para tu salud mental ¿Suena bien, ¿no? Sin dudas que sí… 😉

Después me contas 

Fernanda Santágata


viernes, 27 de agosto de 2021

#HaceloPosible ✊ Capítulo 2: Nadie entiende de qué trabajo 🙈

¿Qué pasa si lxs demás no entienden de qué trabajo? ¿Realmente es trabajo eso que me ofrece ingresos y hasta me hace feliz si el resto comprende de qué se trata? ¿Trabajar y que mi familia, mis amigos y la sociedad entera no reconozca mi actividad puede tirar abajo un emprendimiento prometedor?

 Si les parece que estas preguntas son exageradas vengo con noticias que están respaldadas por 9 años de autogestión y 5 de capacitadora: No, no solo no son exageradas sino que son un costado súper sensible de la emocionalidad emprendedora. Entre las anécdotas que tengo grabadas a fuego en mi memoria hay un episodio puntual de la época en que aún dábamos talleres grupales presenciales. Luego de una exposición en la cual conté todo mi recorrido desde desempleada hasta Olson Harris una participante levantó la mano. Era una chica joven que se encontraba en evaluación de propuestas freelance y tenía dudas sobre cómo resultaría. Mi devolución consistió en explicar todos los motivos por los cuales todo podía ir bien y mis reflexiones sobre porque aún no era momento de sentenciar lo contrario. La muchacha me contestó “¿Podrías explicarle todo esto a mi papá?”. La sala explotó en risas y yo, reconozco, más que gracia sentí impulso de salir corriendo. Por supuesto, no huí, me quedé y acompañé al grupo en una suerte de sesión de autoayuda que se armó en torno a esta experiencia. Lo cierto es que esta escena se repite muy seguido en los cursos y, ahora, en las clases individuales, llegan las mismas confesiones sobre a la angustia que produce la mirada externa. 




PPero ¿De qué se trata este quiebre emocional por la incomprensión respecto del trabajo independiente? Y aclaro que la palabra es incomprensión en el mejor de los casos. Entonces seré directa y diré que hablamos de boicot y, por lo general, lo ejecutan las personas más cercanas. Esto se repite una y otra vez en una suerte de círculo viciosos: Inseguridad ante el inicio del emprendimiento, burlas y comentarios despectivos, cuestionamiento y/o desaprobación, angustia del/la emprendedor/a, pasos en falso, más inseguridad y la rueda vuelve a empezar. Los motivos de este fenómeno son muchos y diversos. Uno de los factores que he detectado son el clásico miedo a lo desconocido. La persona que elige el camino independiente está marcando un rumbo disruptivo que pone en alerta al resto. Otra cuestión es la reacción ante el empoderamiento ajeno, y ya sabemos que esta sociedad no se lleva bien con la idea de libertad. Por último, mi preferido, el síndrome del espejo. La evolución personal y profesional de alguien que emprende refleja la incapacidad que sienten los demás para salir de su zona de confort. 

 Es imposible continuar con este tema sin mencionar que en la inmensa mayoría de los casos de boicot familiar/social sus protagonistas son mujeres. Desde luego, el bloqueo suele llegar de novios, maridos, hermanos, hijos y demás masculinos circundantes ¿Por qué? Aquí la respuesta es aún más obvia. Vivimos en una sociedad machista y misógina y no se trata de una sentencia simplista, más bien, todo lo contrario. Hasta el día de hoy, en todo el mundo, la mayoría de los puestos laborales con mejor remuneración económica son ocupados por varones. La población masculina tiene el liderazgo absoluto en rubros como ingeniería, sistemas, finanzas, minería, petróleo y todas las áreas técnicas más rentables. Este cuadro no es casual y tiene un orígen en las infancias. El mensaje que recibimos las mujeres desde niñas es un mandato hacia las tareas de cuidado, los roles de servicio y, para las más “audaces”, el arte y la creatividad. Debemos ser todo corazón y desarrollar actividades que no nos obstaculicen el rol de madres. Para las que deciden cruzar la frontera y aspirar al éxito profesional, quedan los estereotipos y las excepciones fálicas. Como ejemplo, vale recordar a Miranda, la jefa despiadada en la peli “El Diablo se viste a la moda”, interpretada por la enorme Meryl Streep. En este contexto, muchas mujeres tienen enormes dificultades para hablar dinero, activar los vínculos de networking, pensar estratégicamente y, al final, hacer buenos negocios. Y, claro está, aquí no hay problemas de incapacidad sino una tradición cultural patriarcal que pesa como una mochila de hormigón. 



Cuando converso sobre estos temas en clase o en mis grupos de pertenencia siempre hay un momento en cual me toca contar mi experiencia. Con total honestidad, yo pasé por el mismo recorrido y me resultó muy difícil vencer los obstáculos que el patriarcado había instalado en mí. Pero todes tenemos un momento en nuestra historia en el cual hacemos un click. En mi caso, ese momento mágico fue una charla con mi mejor amigo, quien decidió vivir de su profesión, la música, y lo logró. En lo personal, luego de más de 15 años de trabajo en medios de comunicación y prensa musical, sé que para lxs artistas pagar las cuentas en Argentina es casi una odisea. Una noche, hace ya unos cuantos años, nos juntamos con Diego a hacer catarsis. En realidad nos encontramos para que yo cuente mi crisis existencial como emprendedora mientras él me escuchaba con paciencia. Después de un largo rato de oír mis quejas e inseguridades, mi amichi me dijo una sola frase que fue determinante para el famoso click: “Si yo decidí vivir de la música y lo conseguí vos podes vivir de escribir y de cualquier otra cosa que te propongas”. La idea más clara y sensata que había escuchado en los últimos tiempos no estaba basada en la inspiración sino en la realidad con una mirada pragmática y lógica. Alguien que yo amaba, y que había conseguido algo dificilísimo, me aseguraba que mis herramientas servían para alcanzar mis objetivos. Además, tenía menos obstáculos y ya había comenzado. La respuesta a mi crisis era “Hacelo posible”, como el nombre de este blog y como la devolución que le dí a aquella chica en el taller cuando me pidió que le explique su trabajo al papá.

Fernanda Santágata

 


sábado, 7 de agosto de 2021

#HaceloPosible ✊ Capítulo 1: ¿Cuánto vale ese aprendizaje? 🙌

 ¿Cuánto vale todo ese aprendizaje?

De todos los consejos, frases de corcho y consuelos que recibí la última vez que me quedé sin trabajo esta es mi pregunta preferida. Y se convirtió en mi favorita por dos razones, primero porque es verdad, no puedo calcular cuánto vale lo que aprendí después de trabajar 15 años en multinacionales y salir de la experiencia toda rota por dentro y por fuera. La segunda razón es que, toda esa experiencia corrosiva, nociva y, sí, es cierto, incalculable, la coloqué donde correspondía: MI PROYECTO. 

Me llamo Fernanda Santágata, me dicen Fergie y soy la responsable de una locura genial que se llama Olson Harris. Este es el nombre de mi agencia y #HaceloPosible es es slogan que tiene una historia que les voy a contar hoy. Por cierto, mi propósito es retomar este espacio después de unos meses de ausencia para mostrarles cómo hago lo que hago. En otras palabras, de qué se trata ser profesional independiente monotributista en Argentina. Y también, digamos todo, como sucede el milagro de vivir de lo que amo.

Como hoy es el primer día de esta nueva etapa de #HaceloPosible, comenzaré contando la historia de esta frase que hoy ya es un concepto. Durante unos cuantos años, período que incluyó la gestación de este OH, me tocó residir en el complicado y magnético barrio de Montserrat de la ciudad de Buenos Aires. Mi ubicación era un punto intermedio entre el Congreso de la Nación, blanco de todas las protestas sociales, y el Obelisco, punto turístico por excelencia y emblema nacional. Al poco tiempo de mudarme a la zona fundé con una amiga este emprendimiento, empezamos a recibir cada vez más trabajo y las cosas iban más o menos bien, con altibajos, pero bien. Mientras todo tomaba forma, surgían otras cuestiones interesantes como, por ejemplo, la posibilidad de dar cursos y talleres a otrxs emprendedores. Lo que sucede cuando se comienza la vida freelance, y surge de forma natural, es que le dueñe de ese negocio en gestación se convierte en el gurú de su círculo íntimo. Hay un proceso intrínseco al período de arranque en el cual, a la vez que se aprenden temas que nadie te enseñó ni en la escuela ni en la universidad, les pares preguntan. En eso andaba yo por el 2017, a un año y medio del día cero de Olson Harris y a más de 5 años de trabajar de forma independiente. Eso era más o menos mi vida aquel 7 de agosto en el corazón de la Ciudad de la Furia. 

Una de estas cosas que no te dicen de la vida autogestionada es que vas a tener que hacer muchas tareas que no te gustan. En criollo: la autogestión no es apta para caprichosxs. Si no tenes disponibilidad mental y emocional para hacer actividades que no estaban en los planes entonces retrocedé que estás a tiempo. En este sentido, mi historia no fue la excepción. Yo quería que Olson Harris sea mi pasaporte hacia vivir de escribir pero la gran mayoría de los temas sobre los cuales lo hacía me importaban nada o menos que nada. Peor aún, muchos tópicos me desagradaban bastante, más me representaban ingresos fijos. Por supuesto, hubo honrosas y nutritivas excepciones de las cuales hablaremos otro día y que generaron frutos que cosecho hasta el día de hoy. Entonces, para no morir de aburrimiento y frustración, decidí decorar mis horas de escritura con un blog que es, ni más ni menos, que este mismo. En honor a la verdad, el botón de Blogger estaba colocado en la web de la agencia desde que la lanzamos en 2016 pero no le encontrábamos la vuelta. Entonces, desde mi función de redactora (entre otras miles de funciones en modo multitasking), tomé las riendas y me hice cargo de la plataforma. 

¿Qué escribo? ¿De qué  hablo? ¿Yo no tengo nada interesante para contar? 

Hoy resondo estas preguntas con mis alumnxs en los talleres, las mismas que un día me hice yo y que, cada tanto, regresan en modo de invasión zombie. En general, las respuestas a estos interrogantes aparecen solas. Como me pasó a mí el 7 de agosto del 2017, cuando buscaba con qué rellenar un botón repleto de hojas en blanco. Lo que hoy digo en clase, es lo mismo dije en aquel momento: Todes tenemos una historia para contar. Vivimos en una sociedad extremadamente cruel que define a sus integrantes por su lugar de pertenencia. Muchxs llaman a esto meritocracia y consiste en la utilización de privilegios, o derechos para pocos, a partir del lugar de nacimiento, de residencia, de estudio y de trabajo, entre otros. Conforme a esta lógica perversa muchas generaciones fuimos educadas en la cultura de buscar trabajo y nunca nadie nos habló de generarlo. Además, a los escasos beneficios que el mercado laboral le otorga a sus empleados se lo denomina “derechos adquiridos” para dejar bien en claro que rechazarlos es, cuanto menos, una ingratitud. Para que el concepto termine de cerrar, a la condición de empleador y empleadx se la llama “relación de dependencia” ¿Alguna vez analizaron esa expresión? Es un vínculo en el cual unx depende de otrx para vivir. Y así, con toda esta carga simbólica, miles de millones de personas en Argentina durante décadas y décadas hipotecaron sus presentes y futuros con la convicción que la única forma de sobrevivir es tener suerte. La suerte de conseguir el trabajo de sus vidas. 

Durante muchos años de mi vida estuve en sintonía con San Cayetano. Cabe aclarar que no soy católica y no es una cuestión solo de creencias, ni siquiera estoy bautizada, muchos menos tomé la comunión. Lo que sucedió es que cursé la escuela secundaria en un barrio contiguo a Liniers y, por cuestiones familiares que no vienen al caso, durante mucho tiempo transité las veredas de esa iglesia. Por razones diversas, siempre algo me lleva de nuevo a la zona Sanca, como lo suelo llamar. Los santos populares ya no pertenecen ni a los curas ni al Vaticano y los rituales populares son movimientos de muchísima energía que fluye por fuera de las instituciones. Por estas razones, me permití siempre simpatizar con este patrono del trabajo. A lo largo de mi existencia he conocido muchas historias sobre San Cayetano y sus fieles y me he sorprendido con emoción y respeto. Casi que estaba escrito en el destino que #HaceloPosible iba a nacer un 7 de agosto mientras observaba, y lloraba, por la peregrinación más impresionante que había visto jamás de personas que pedían trabajo. Las columnas de gente bajaban por la avenida 9 de julio, la más ancha del mundo, muy cerca de mi departamento en Montserrat. Había visto muchas marchas de SanCa pero ninguna como la del 7 de agosto de 2017 y no me alcanzaban los ojos para contemplar esa postal desesperada. Pero, toda esa gente que “pedía” ¿Alguna vez había considerado otra opción? Y ahí llegó sin pedir permiso una idea. No tenía una forma real en la que yo pudiese transmitir lo que había aprendido en mis años de desempleada, mucho menos hacerlo a millones de desconocidxs adoradores de San Cayetano. Pero lo que sí podía hacer era construir un espacio en el cual contar lo que viví, lo que decidí, lo que experimento todos los días y cómo es la experiencia de construir el propio empleo. Claro que podía hacerlo, y estaba a un botón de distancia.  

¿Cuánto vale ese aprendizaje?

Vale un montón y por eso escribo en este blog todo lo que sé sobre emprender. Bienvenidos a #HacelPosible, comunidad de autogestión para todos, todas y todes.


Fernanda Santágata


viernes, 6 de noviembre de 2020

Diario emprendedor de cuarentena

 En el mes de junio recibí una invitación para participar del primer Concurso de Nuevas Narrativas organizado por el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA). En un primer momento no me llamó la atención, pero luego surgió una idea interesante. En julio publiqué en este mismo espacio de #HaceloPosible un conjunto de historias sobre como es ser emprendedor y sobrevivir en cuarentena. Al poco tiempo llegó a mi correo electrónico un aviso que recordaba los últimos días para participar del certamen. En ese momento decidí adaptar la crónica y enviarla. Es importante contar que SIPREBA es una organización sindical que brinda muy importante apoyo y contención para los periodistas freelance. Además, durante el aislamiento, tuvieron una notable capacidad de contención para con sus afiliades. En este contexto me pareció que ameritaba sumarme a la propuesta.

Entre las condiciones del reglamento se exigía un texto original con muchos menos caracteres que la columna original. El título de aquella publicación había sido “Reinventados: Cómo sobreviven los emprendedores de actividades no esenciales durante la cuarentena” y debía ser adaptada para concursar. Por estas razones, me dispuse a escribir toda la nota de nuevo y, para ello, seleccioné solo algunos de los testimonios ya que debía llegar bien con la extensión. En mi vida como redactora no tuve muchas ocasiones de producir un mismo material dos veces, pero con diferente formato. Y la verdad es que la experiencia me hizo confirmar lo fuertes que fueron estos reportajes. Algunes de les protagonistas son personas muy cercanas que forman parte mi círculo íntimo. Otres no tanto, pero si emprendedores muy admirades por su progreso, tenacidad y crecimiento. En cualquier caso, agradezco haber tenido doble oportunidad de dejar estas postales de pandemia desde la mirada de los independientes, los freelance, los autónomos, los monotributistas y los autogestivos. Es una sensación muy linda, pero también difícil, la de explicar cómo es armar un artículo periodístico sobre compañeres con quién una se siente que comparte la misma tierra movediza.


Hoy, valga la paradoja, es el día en el que nos que vivimos en la región metropolitana (Ya conocida como AMBA) nos enteramos que salimos de algo llamado APSO para sumergirnos en otra cosa llamada DISPO. En cualquier caso, APSO o DISPO, para el que no tiene el ingreso asegurado, el verdadero nombre que quedará en la memoria 2020 es remo. Y me atrevo a hacer esta afirmación porque escuché cada una de las palabras de quienes me contaron sus experiencias. Les prometo que en ningún momento sentí que me hablaban de resignación, pérdida, derrota o final fuese parte de sus opciones. También este tiempo viene acompañado por una etapa en la cual año realicé varias capacitaciones individuales y grupales. Gracias a esta actividad de la que entro y salgo según Olson Harris me lo permita tuve una hermosa sensación: Muchas personas valiosas que no se conocen entre sí y que me resultan adorables me contaron que gracias a #HaceloPosible están cambiando sus vidas para bien.

Les dejo en este link el Dossier de todas las crónicas que participaron del Primer Concurso de Nuevas Narrativas de SIPREBA. En la página 59 pueden encontrar la segunda versión de este trabajo llamado “De noesenciales a reinventados: historias de autogestión y cuarentena”.

Gracias 2020 por dejarme, aún en el desastre, contar los cuentos que me gusta contar…

Fernanda Santágata

viernes, 9 de octubre de 2020

Mirá de quién te burlaste 2020

#HaceloPosible, mi blog sobre autogestión, nació en el año 2017 mientras observaba una caravana interminable de fieles peregrinar desde el sur hacia la iglesia de San Cayetano. Pasé mi adolescencia en el perímetro que une los barrios de Liniers, Versalles, Villa Real, Villa Devoto y Partido de Tres de Febrero del lado de provincia. No soy católica, pero todes les que pasamos mucho tiempo cerca de San Cayetano sabemos que el 7 de agosto se mueve una energía muy poderosa. SanCa no es un santo porque dejó de pertenecerle de manera exclusiva a la Iglesia Católica hace décadas. El día de San Cayetano es un ritual popular y los rituales populares no tienen dueños. En Argentina el día del Trabajo de las clases populares no es el 1º de mayo sino el 7 de agosto, como ese lunes helado que me encontró con un nudo en la garganta frente a los que pedían trabajo.

En esta tierra se usan las frases “buscar trabajo”, “encontrar trabajo”, “pegar trabajo” y hasta “rezar por trabajo”. Sin embargo, cuando realmente alguien tiene una actividad suculenta lo que escucha es “¿Cómo hiciste?” y, acto seguido, se indaga sobre contactos, golpes de suerte u otros rituales similares a SanCa. Si el trabajo es generoso se menciona a la suerte y si es nefasto es elucubra echar mano a la agenda o alguna acción mágica a la cual solicitar el cambio. Acá, en la tierra de San Cayetano, no hablamos de generar trabajo. Es curioso entonces como se nos infla el pecho cuando hablamos de René Favaloro, el recientemente retirado hacia la inmortalidad Quino o los mismísimos creadores de tantas empresas unicornio que son inspiración mundial. Esas personas, para les argentines, no son laburantes, son seres tocades con la varita mágica. En fin, acá el trabajo es un problema, un dolor de alguna parte del cuerpo y un espacio relegado al sufrimiento. Les que no tenemos el touch varita sobre la cabeza estaríamos destinades a padecer para ganar el sustento y luego, obvio, despotricar en la mesa de turno. 

En el año 2011 me quedé sin trabajo con 33 recién cumplidos, 15 años de experiencia en medios de comunicación, más de 30 materias cursadas de Ciencias de la Comunicación y un currículum sobrecalificado para todo empleo posible. Me negué de manera rotunda y contundente a la autogestión. De hecho, no conocía el término autogestión. Tampoco había muchas posibilidades de conocerlo porque ni bien alguien iniciaba una conversación sobre el tema mi respuesta era “N-O” con razones ridículas e infantiles. Hoy sé que mi realidad era casi la misma que la de todas las personas que afirman no poder autogestionar: Falta de formación y de información sobre el trabajo independiente. Entre agosto del 2011 y abril del 2013 quedé “desempleada”. Dicho de otra manera, me despidieron 5 veces fuera de empleos informales, precarizados, mal remunerados y, en algunos casos, indignos. Además, me encontraba en situación judicial con mi último empleador formal, una multinacional del tamaño de un continente. Al principio, en cada desempleo lloraba, después me anestesié. Mientras mi peor versión de reina del drama se profundizaba, un día, sucedió lo que todes les emprendedores necesitamos: Alguien creyó en mí. Y así fue que tuve una amiga que me dijo la frase “No vamos a perder un minuto más en llorar por esto”. Luego, solo algunos años después, fue mi socia con quien fundé Olson Harris, mi agencia de comunicación digital de la cual hoy soy la única titular. #HaceloPosible, era un botón vacío en el sitio web de Olson y, desde aquella mañana gélida de 2017 en la que lloré viendo la pobreza, es un espacio escritura. Ahí, vuelco todos los tips que acumulé desde el 2011 hasta hoy subo todo lo que hubiese necesitado saber, convencida que así me hubiese ahorrado dolor.

Desde el 2013, año en el cual comencé a trabajar de forma independiente, hasta hoy pasaron casi 8 años. Durante este tiempo inicié proyectos y fracasé y comencé emprendimientos en los cuales me fue bien pero igual los di de baja porque no me hacían feliz ¿O acaso no autogestionamos para ser libres? Pues me lo tomé en serio. Además, armé bocetos que tiré a la basura, me reuní con infinidad de gente con la cual no llegamos a nada, me ofrecieron la fórmula del éxito incontable cantidad de veces y siempre pero siempre que creí que era la última vez que volvía a empezar hubo un siguiente comienzo de algo. Con el tiempo aprendí que nada se tira, todo se transforma. Así que, como las ideas no ocupan lugar, tengo un inmenso baúl invisible lleno de propuestas e intenciones que saco y reciclo según la ocasión. Eso sucedió en agosto (¡Otra vez agosto!) del 2020…

Sol Liggera le hace honor a su nombre. Por donde la miren y la escuchen, es una fuente natural de energía. Pero vayamos un poco más atrás. Lo mejor que le pasó a la humanidad en este siglo es el feminismo como movimiento político, pero también como forma multifacética de aportar soluciones a la vida diaria. Por esa razón, en los últimos años me sumé a grupos feministas colaborativos de todos los rubos y colores. Periodismo feminista, autocuidado, sororidad habitacional y lo que se les venga a la mente. Para todo, el feminismo tiene una respuesta. En uno de esos grupos de Whatssap estábamos Sol y yo, cada una arrojando y tomando información. Fue entonces que desde “Periodismo feminista” salté a “Búsqueda laboral 2 - comu”, otro chat con similar espíritu que modera la hoy amiga y compañera Liggera. El 10 de agosto Sol se encontraba en busca de alguien “que sepa mucho de LinkedIn” para hacer una entrevista vía live en su Instagram sobre como mejorar el perfil. A cinco meses del inicio de la cuarentena, trabajando a destajo una cantidad inhumana de horas con el objetivo de mudarme a un espacio más generoso y sostenida solo por el contacto virtual con mis amigues le escribí a esta desconocida para ofrecer mi participación en sus vivos de Instagram. Eso también me lo enseñó la auto gestión. Si sale mal no pasa nada, pero se hace haciendo, así que siempre lo más importante es eso: Hacer. El primer live sucedió la noche del 18 de agosto y, según Sol, había algo copado en la posición astrológica. Durante dos meses, mientras preparaba mi mudanza en pandemia, hicimos muchas transmisiones en vivo hasta que se cortaban y nos volvíamos a conectar. Hablamos de todo lo que, hoy sé, para Sol era importante. La idea consistía en armar un perfil en redes sociales que sea tan relevante que como para conseguir el mejor trabajo del mundo. Optimización de LinkedIn, biografías exitosas, consejos para el CV digital, consejos para la foto del CV digital, imagen de marca personal, posicionamiento en Google con distintas facetas profesionales, cotizaciones en línea, cotizaciones personalizadas, propuestas a medida, alianzas estratégicas, búsquedas en grupos, trato y contacto con les clientes y mucho más. Y sí, la magia comenzó a suceder. Lo que yo hice durante años en #HaceloPosible ahora sucedía en #InfoLiggera y otros y otras y otres empezaban a aplicarlo en sus propias vidas.

Sol Liggera es psicopedagoga, guionista, periodista y productora de contenidos. Pero, por sobre todas las cosas, es un ser de creación. A medida que nos fuimos conociendo nos dimos cuenta que el milagro del feminismo había hecho de las suyas una vez más. Se unieron nuestros espacios virtuales y también nos unimos nosotras. Desde hacía mucho tiempo Sol quería dar un giro a su #InfoLiggera y armar un espacio único en el cual incluir y desarrollar todos sus productos. Por mi parte, en plena re planificación y re diseño de mi agencia Olson Harris, continuaba ansiosa por hacer algo más grande con #HaceloPosible. De #InfoLiggera y #HaceloPosible nació #MiraDeQuienTeBurlaste, un espacio de producción y autogestión para juntes hacer de la vida laboral una zona feliz. Por eso, el domingo 11 de octubre, a las 6 PM nos encontraremos con seguidores y amigues vía zoom a sacarle la lengua al 2020. Quedan todos, todas y todes formalmente invitades a burlarse con nosotras*… 

Fernanda Santágata 

*Inscripciones en el link de la bio de Instagram de @miradequienteburlasteok 


viernes, 18 de septiembre de 2020

Cómo armar una cotización paso a paso y ganarle a la crisis

 ¿Título exagerado? En absoluto. En tiempos de crisis se puede cotizar, vender y proyectar ingresos. Hay algunos tips que siempre tienen que estar presentes y son infaltables. Ahora bien, en tiempos convulsionados, con noticias financieras disruptivas y altísimo nivel de incertidumbre ¿También se puede triunfar en la cotización y venta de servicios? Claro que sí. Lo primero que hay que saber es que un presupuesto tiene muchos pasos y cada paso es fundamental para convertir la venta. Desde la reunión inicial hasta en envío del documento, todo es relevante y nada puede estar librado al azar. Además, cada ítem tiene una razón y una explicación, no son cuestiones arbitrarias. Por el contrario, en la diagramación de un presupuesto para un potencial nuevo cliente siempre prima la racionalidad. Si bien cada caso tiene sus particularidades, hay algunos puntos que sirven para la gran mayoría. Para que todos y todas puedan poner en práctica estas acciones, y comenzar lo antes posible, armamos una guía en orden cronológico, desde el primer contacto hasta el inicio de las acciones.  

1 – El contacto: Son muchas y muy diversas las maneras por las cuales un potencial cliente llega a solicitar un servicio. Conocido, referido, a través del sitio web, por visualización en las redes sociales, foros de colegas y demás. El punto es que, para aprovechar cada instancia y cerrar la contratación, ni bien se produce el contacto hay que comenzar la gestión proactiva. Si la interpelación es por mail, mensaje privado o Whatssap la devolución debe ser por escrito. Un texto breve y cordial en el cual se brinda un saludo, una introducción a los servicios que se ofrecen, una confirmación a que su requerimiento será considerado y una invitación a una reunión (Vía llamada o videollamada en tiempos de pandemia). Al final, aclarar que recién luego de reunión se enviará la propuesta de tareas. Si, en cambio, fue una llamada telefónica, reducir la conversación a los mismos puntos que hubiesen sido destacados por escrito. Importante: Devolver el mensaje o llamada lo antes posible para evitar que otro profesional tome el trabajo primero.

2 – La reunión: La duración ideal de un encuentro pre contratación es 40 minutos. No es casualidad que la versión libre de zoom ofrezca ese tiempo para cada reunión. Durante el cara a cara está muy bien romper el hielo para conocerse y, con celeridad, ir directo a los puntos a tratar. El temario es simple y directo para detectar la necesidad del cliente y obtener la información importante para cotizar. Es muy común que un prospecto sienta la necesidad contar muchos datos o la larga historia de su proyecto, todo esto no siempre es relevante para amar una propuesta. En ese caso, y con sutileza, intentar volver al listado de ítems propios. Es de muchísima utilidad llevar un listado pre armado. Algunos tips infaltables son objetivos, público o audiencia, recorrido reciente de la marca, fortalezas, debilidades, antecedentes en ese mismo servicio con otro colega y expectativas en relación a tiempos y metas. Si, de forma circunstancial, durante la charla sale el tema del capital que cuenta el cliente para invertir resulta un dato excelente para presupuestar. En caso que el importe sea mucho menos de lo que vale el servicio propio se pueden armar un pack de opciones tipo “Combos”.

3 – La búsqueda de información: Después de la reunión para armar la propuesta hay que tomar algunos días para recolectar información. En cada caso habrá distintos materiales para investigar. Desde los honorarios que cobran otros colegas por un servicio similar hasta cuestiones inherentes a la actividad propiamente dicha. Es importante tener toda la información necesaria antes que enviar las propuestas. Tal vez, en esta búsqueda, se presente la necesidad de hacer una nueva interconsulta. Es preferible enviar un mensaje o un mail más para optimizar la cotización, todo lo que sume eficiencia cuenta de forma positiva. El tiempo de búsqueda de data y de elaboración del documento no debería exceder los 5 días hábiles. En este enlace hay una serie de tarifarios que recopiló Sol Liggera a partir de las inquietudes que llegaron de seguidores en las transmisiones Live de Instagram que hacemos los martes. Conversar e intercambiar con colegas siempre es buena idea en esta instancia de la cotización.   

4 – Las alianzas estratégicas: Es muy frecuente durante el contacto, o también en la reunión, que se presente una situación que parece frustrante, pero en realidad no lo es. Si en el pedido del cliente hay alguna tarea que no forma parte del servicio que se le puede ofrecer existe una solución. Una vez más la figura que tantas veces reforzamos y enaltecimos desde #HaceloPosible: Aliados y aliadas estratégicas para sumar fuerzas y ganar trabajo.  En estos casos la recomendación es siempre decir la verdad al consultante. Todos valoramos la sinceridad, entonces fluirá muy bien cuando se indique que “En nuestro equipo hay una persona que se equipa en especial de esa tarea, es un/a profesional que merece nuestra plena confianza”. Si aún no disponemos de un/a aliado/a estratégico/a entonces se puede dejar esa parte del pedido “A confirmar” y formará parte de la instancia de búsqueda de información. Es recomendable siempre formar parte de grupos de Facebook, Whatssap, LinkedIn y demás en los cuales circule información sobre el rubro.

5 – La propuesta: Se trata de la elaboración de un documento que se enviará con toda la información importante del trabajo que se realizará. La propuesta se envía por escrito y es muy recomendable armar una presentación con detalles de diseño y algo de color que la conviertan en una lectura agradable y armoniosa. El encabezado tiene el nombre del proveedor (¡Nosotros/as!), el servicio ofrecido, el nombre del cliente o marca, el mes y el año. En el cuerpo del texto se sugiere detallar títulos o subtítulos tales como objetivos, tareas de desarrollar, plazos en los cuales se va a realizar cada tarea, especificaciones cualitativas y cuantitativas y demás. Un buen consejo es, en algunos casos complejos o con metas altas, detallar períodos de tiempo para distintas etapas de los servicios. Al final los honorarios en la moneda correspondiente con la aclaración de precio final o si hay que agregar el IVA. Si es un fee fijo (Un servicio que se brinda todos los meses de forma continua) también hay que aclararlo como un valor mensual. Al pie del documento llega la famosa “Letra chica” que indicará disponibilidad de factura, si el pago es por transferencia bancaria, períodos de pago, y validez del presupuesto desde el momento de emisión. Detalle central: En toda la propuesta utilizar las palabras valor, inversión o monto y evitar costo, precios y cantidad.

6 – El documento: El archivo tiene que estar guardado en formato PDF con todos los datos personales. Nombre completo, mail, teléfono y redes sociales profesionales. Cuanta más información del proveedor más sensación de transparencia. Además, es vital que esté bien escrito, de forma clara y legible con un orden prolijo de los ítems. Para armar un documento eficiente que contribuya a cerrar la propuesta de forma positiva es conveniente pensar en “Cierres parciales de venta”. Es por eso que se orienta al formato introducción, objetivos, especificación de como se obtendrán esos objetivos, todas las tareas que se realizarán para que las metas se cumplan en tiempo y forma, los detalles necesarios, servicios adicionales o de segunda etapa y recién al final la parte contractual. Un consejo muy útil es armar la propuesta y revisarla al otro día, o por lo menos unas cuantas horas después. Con esa segunda lectura espaciada se conseguirá pulir detalles.

7 – El envío: El envío será por mail desde la casilla que se usa para trabajar y que, luego, será el mismo contacto para el día a día con el cliente. En el título colocar una frase que sea identificatoria del contenido como “Propuesta de servicios para XXX” o similar. A menos que se haya solicitado expresamente por una razón específica el envío por Whatssap o mensaje de redes, siempre las propuestas se emiten de manera formal, por escrito y a través de un coreo electrónico. En el cuerpo del mail se deja un saludo y un pedido de confirmación de recepción. Además, siempre suma puntos aclarar que la disposición para conversar sobre dudas o consultas que pudiesen surgir a partir de la lectura del documento.

8 - El seguimiento: Una vez enviado el documento pueden pasar muchas cosas. En algunos casos en seguida llegan consultas y preguntas. Incluso puede surgir una segunda reunión para despejar dudas. Se recomienda que este segundo encuentro sea más corto que el primero e ir con “Espíritu de cierre”. En el caso de no obtener respuestas después de 5 días hábiles se enviará un nuevo correo para consultar si la cotización fue evaluada y verificar si hay preguntas. En el caso que la respuesta sea “Lo vamos a dejar para más adelante”, la recomendación es agradecer el tiempo y consultar cuando se considera prudente retomar la charla. El envío de una cotización requiere tiempo y energía, por tanto, quien lo realiza está en todo su derecho de solicitar feedback y generar un vínculo de continuidad en esa intención. Si la respuesta no se demora, entonces es recomendable agendar fechas de contacto y solicitar confirmación una vez por semana durante las próximas tres semanas. Si la respuesta es positiva entonces de forma inmediata se debe enviar un mail para agradecer la confianza, expresar la satisfacción por iniciar esta relación comercial y sugerir días y horarios para la primera reunión de planificación.

9 – El comienzo: A este encuentro se lo suele llamar reunión de planificación o Kick off. Es un encuentro de aproximadamente una hora en el cual se detallan todos los puntos del inicio de las tareas. Llegar con un plan de trabajo, períodos de tiempo estipulados y bocetos de ideas es muy útil para comenzar. También un listado de todo lo necesario para el inicio, desde materiales que debe proveer el cliente hasta accesos para empezar a gestionar servicios. Establecer una agenda común, un calendario de reuniones, un sistema de contactos y demás serán excelentes pasos para iniciar un vínculo con un nuevo cliente. El objetivo es que, a partir de aquí, surjan nuevas recomendaciones para otros potenciales y nuevas solicitudes de servicios para cotizar.

Fernanda Santágata