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viernes, 3 de julio de 2020

Como vender en internet servicios freelance en tiempos de pandemia


Hasta hace poco tiempo ofrecer servicios freelance a través de internet era una buena opción. Ese proceso se aceleró y, desde el inicio de la cuarentena, pasó a ser una obligación para quienes desean continuar su actividad. Muchos y muchas profesionales independientes están en situación de adaptación y, por cierto, no es fácil. En algunos casos incluso, se impone una reconfiguración total. Los que ya brindábamos servicios desde hace algún tiempo a través de los canales digitales hemos desarrollado algunas tácticas y estrategias. En lo personal, desde hace varios años, confío mucho en las posibilidades que se presentan por la vía digital. Más aún he tenido grandes satisfacciones y muchas sorpresas positivas. Reconozco que hay que vencer algunos prejuicios y establecer ciertas metodologías. Si bien cada uno encontrará su propia forma y contexto, hay algunos puntos destacados, casi fundamentales, para utilizar como guía. Estos son los tips iniciales y más recomendables para vender servicios por internet y no morir en el intento:

  • Ajustar los perfiles: La imagen de marca personal es todo. En este post contamos sobre este concepto que se trata, ni más ni menos, que mostrar el perfil profesional correcto a través de las redes sociales. Es importante que ese modo de mostrarse tenga coherencia con el currículo y portfolios de trabajo. Un consejo de amiga: Generar una versión digital del CV muy atractiva en versión PDF y otra en link digital (Canva es la mejor forma de hacerlo y tiene plantillas pre diseñadas). Las carpetas con antecedentes de trabajos recientes y/o más importantes también tienen que estar lo más actualizadas posibles. Con este kit de presentación todo comenzará mucho mejor


  • Optimizar las descripciones: Muchas veces no se genera los efectos deseados en el interlocutor por problemas en la comunicación. Se recomienda retomar todas las descripciones profesionales, desde las biografías en redes hasta el perfil personal en el currículum, y verificar si el mensaje se ajusta a la realidad. Más si se cuenta con un blog o sitio personal, es importante que lo que se describe sea exactamente lo que se quiere mostrar. Y lo fundamental, por supuesto, destacar lo más relevante de la trayectoria realizada. No hay que usar adjetivos calificativos sino fortalezas verdaderas. Un ejemplo sería “profesional especializado/a en…”, lo cual parece una obviedad, pero para quien no nos conoce, desde luego, no lo es.
  • Confiar en las plataformas: En la actualidad, y cada vez más, hay muchas plataformas para ofrecer servicios. Desde portales para dar clases hasta sitios que ofrecen propuestas artísticas. Es cuestión de buscar e intentar. La mayor cantidad de presencia en este tipo de espacios virtuales se traducirá en más posibilidades de ventas. Un tip muy bueno es que completar los perfiles hasta el final y hacer contacto a través de las vías de comunicación. Muchas veces, vía newsletter, las mismas plataformas envían tips para obtener más contactos y conversiones.

  • Activar la red de colegas: ¡Estamos todos en la misma y si estamos juntos y juntas es mucho mejor! Y esta premisa no pasa solo por la calidad humana o por consejos motivacionales. Más allá de lo hermoso que es sentirnos acompañados y acompañadas por colegas y recibir su cariño las redes sí funcionan. Estar en contacto ofrece posibilidades para ventas, pero también, sobre capacitaciones, herramientas y demás cuestiones que mejoran el rendimiento. Incluso muchos colegas pueden tener ideas interesantes para ofrecer servicios y se pueden armar alianzas muy productivas y fructíferas. Grupos de Facebook, de Whatssap o encuentros por zoom, son solo algunas de las opciones
  • Generar presencia en los foros: Hay muchos espacios virtuales de servicios en los que se encuentran nuestros potenciales clientes. Son personas que buscan nuestras soluciones en sitios reservados para tal fin. Brindar respuestas a sus consultas e inquietudes no solo puede convertir una venta, sino que, además, muestra la calidad de contacto interpersonal con otros potenciales futuros. Detectar esos foros y generar presencia es un trabajo diario y, al igual que para las redes de colegas, está muy bien destinar algunos momentos por día para eso.
  • Establecer modelos de propuestas: Pre fijar y diseñar modelos de propuestas de trabajo para responder de manera más rápida y eficiente a las consultas. Estas presentaciones deben incluir fecha, nombre completo del profesional, vías de contacto, redes sociales y/o sitios profesionales, todas las tareas a realizar, plazos de entrega o períodos de servicio, honorarios, formas de pago, condiciones de trabajo y fecha de caducidad de la oferta. Por supuesto, todo lo que sea pertinente a cada rubro debe ser agregado y es preferible que sobre info y no que falten datos
  • Fijar celeridad en el feedback: Este punto siempre fue importante pero ahora más que nunca. Quien solicita o se muestra interesado en un servicio por internet está conectado esperando respuestas. Esa persona cerrará con quien le responda de la mejor manera posible de forma más rápida. Por estas razones, no hay muchas más opciones que estar pendiente del ida y vuelta. No hay que dejar cabos sueltos ni tampoco demorar más de la cuenta si se quiere convertir ventas de servicios de forma fluida.


Por último, dejo en este link mi CV diseñado con una plantilla pre determinada al cual, por razones profesionales, le agregué un pequeño texto y fotos mías. Ojalá sirva de inspiración y les sirva para comenzar un nuevo camino de ventas exitosas por internet.

Fernanda Santágata

viernes, 12 de junio de 2020

Vida freelance: Especializarse en cuarentena

En tiempos de pandemia muchos emprendedores y empendedoras aprovechan el tiempo en casa para mejorar su portfolio de aptitudes. En la actualidad hay una sobre oferta de cursos gratuitos a distancia que, a priori, pueden parecer un festín de capacitaciones en continuado. Sin embargo, hay cuestiones importantes a tener en cuenta en plena crisis. El aislamiento incluye una sensación de vulnerabilidad y distintas fragilidades emocionales o zonas de conflictos. Todos y todas, freelancers incluidos, estamos en una etapa difícil mientras la crisis se profundiza y la incertidumbre avanza. En este sentido, conviene tomar nota de lo que indican los especialistas de la salud mental: Evitar la sobre información. Es por eso que desde #HaceloPosible incentivamos la capacitación en cuarentena y, de hecho, ofrecimos hace muy poco un amplio listado de opciones con gran repercusión. En cambio hoy invitamos a reflexionar sobre nuestro tiempo de instrucción y asesoramiento mientras el confinamiento se desarrolla sin fecha de vencimiento. Elaboramos algunos tips para evaluar y considerar en la intimidad antes de tomar la decisión de inscribirnos en cursos y talleres, ya sean gratuitos o pagos:

-         - Evaluar los tiempos: Este consejo apunta a no asumir que porque estamos en cuarentena tenemos todo el tiempo del mundo. En cada casa surgieron necesidades nuevas y muchos y muchas tenemos nuevos desafíos. Todo esto conlleva mucho tiempo y las capacitaciones, por muy dinámicas que sean, tienen también su carga horaria. Hacer el cálculo de las horas que requieren con anticipación evitará una frustración innecesaria en tiempos tan sensibles. Si la propuesta no brinda esa información de ante mano bien se puede consultar. Cualquier profe valorará la honestidad y responsabilidad de evitar un compromiso si no es viable. 





-         - Chequear si es funcional a los objetivos: Nos encontramos en una etapa de emergencia mundial. Aún cuando la situación propia no sea tan apremiante como la de la mayoría, no se puede desconocer esta coyuntura. Esta máxima incluye todas las decisiones, inclusive las actividades educativas. En antiguas publicaciones hablamos de la planificación estratégica, una forma de organizar mentalmente un proyecto personal y profesional. Hoy es un buen momento para revisar, y porque no volver a realizar el ejercicio, deesta planificación estratégica en tres pasos. El tiempo puertas adentro y el encuentro con nosotros mismos es una gran instancia de auto evaluación y ordenamiento de los objetivos. Este análisis llevará solo a la conclusión de cuales son los cursos y los talleres necesarios en este momento de la vida.

-        -  Evitar la sobre exigencia: Muy poca gente podrá superar el 100% de sus objetivos en este año 2020, menos aún mientras esté vigente el distanciamiento social obligatorio. Es bueno pensar que, es probable, que algo quede afuera. Comprender la magnitud de la situación y bajar, aunque sea un poco, la intensidad de las expectativas. No se trata de resignación, sino de salud mental. Desde este espacio alentamos e incentivamos hacia el avance y la producción, pero sobre pasar los propios límites solo llevará a disparar la angustia. La palabra clave es realismo, mirarse al espejo y poder hacer el cruce de variables entre lo que puedo, lo que debo y lo que necesito. Por último, y no menos importante, de aquí en más celebrar cada pequeño logro y auto recompensarse. 

-         - Preferir el mix teoría y práctica: Nos encontramos todos y todas sobre saturados de teconología y expuestos a pantallas y conexiones por demás. En este contexto, si un curso ofrece la posibilidad de aplicar los conocimientos en hechos reales que den cuenta de la aplicación de esos conocimientos, todo será mucho más productivo. Si esos nuevos saberes, además, tienen un anclaje por fuera de la conexión, será maravilloso. También resulta interesante que una capacitación agregue valor humano, con nuevos contactos y redes de colegas con quienes interactuar en tan difíciles momentos. Tal vez suene un poco cursi, pero no quedarnos solos en la tormenta es lo único que nos puede salvar. 

     Fernanda Santágata 


viernes, 1 de mayo de 2020

Emprendedores: Porque se celebra el día del trabajador a pesar de la pandemia


Hace algunos meses, cuando la noticia de un extraño virus era un evento que sucedía en otros continentes, muy pocos pensaron que hoy estaríamos en esta situación. Por fin, la pandemia llegó a estas tierras y, como efecto colateral, la cuarentena sumada a una terrible crisis económica. Justo en ese momento, hubo muchas reacciones por parte de los emprendedores. Aquella idea de que nadie sabe cómo va a actuar ante una situación límite es tan real como lo increíble de la actual coyuntura. Así fue que comenzaron a circular todo tipo de frases y pensamientos por parte de los trabajadores independientes “Es una crisis más”, “De esta no salimos” o “Hay que resistir”.


Durante las últimas semanas escuché muchas historias. Algunas se trataban de personas que perdieron su principal fuente de ingresos a causa del confinamiento y mostraban una resiliencia admirable. También supe de quienes están en el fondo del océano en un intento desesperado de emerger. Por otra parte, miles de empleados y empleadas fueron despedidos y se convirtieron en improvisados emprendedores del momento. En este contexto desesperado es imposible e inviable un análisis para evaluar donde estamos. No estamos en ningún lugar más que en resistir y tiene todo el sentido que así sea. De todos modos, hay una realidad contundente e innegable: En esta, como en todas, no podemos detenernos. 


La primera publicación de #HaceloPosible en tiempos de aislamiento fue una columna superproducida con muchísimo material sobre cursos, talleres, clases y demás. El resultado fue la columna con más entrada de la historia de este espacio. Y no solo eso, también recibí muchísimos mensajes privados, aportes, colaboraciones, ideas y demás. Después de esa caricia, como muchos y muchas, llegó la angustia ¿Qué podía decir a otros y otras freelancers cuando yo misma estaba en una situación de tanta amargura? Me sentía hipócrita y falsa. Peor aún fue el sentimiento de no tener nada para contar. Para una comunicadora esa es la peor pesadilla. Con los días, algunas cosas se empezaron a ordenar, otras quedaron stand by hasta nuevo aviso y se abrieron oportunidades inesperadas. Casi como una sobreviviente me abracé a lo bueno, como una bocanada de aire fresco en el caos.


Hoy no tengo tips ni casos de éxito para enumerar. Por esa razón, por primera vez desde que inicié Hacelo… escribo en primera persona. Cada uno y cada una sabrá como hizo para pasar la cuarentena y, dentro de mucho tiempo, se lo contará a los más jóvenes. Desde luego, algunos tienen la enorme fortuna de verse beneficiados por la actualidad dado que sus emprendimientos son funcionales a la pandemia. En esos casos, todo el apoyo y celebración. En el mío, soy una afortunada porque puedo continuar. Trabajo en dos de mis tres actividades principales y preparo nuevos proyectos que seguro podré lanzar pasada la instancia de coronavirus. Igual sufrí mucho la incertidumbre y tengo mis propias nubes negras. Entonces, cuando la tormenta se acerca, lo primero que surge en mi cabeza es una pregunta ¿A quién le debo sacar fuerzas de donde siento que no tengo?



Las respuestas…

  •          A mis amigos y amigas artistas que, de un día para el otro, se quedaron sin ninguna posibilidad real de generar ingresos. Sin embargo, nos regalan arte en plena cuarentena con transmisiones en vivo.
  •           A mis vecinos gastronómicos, solidarios, honestos y amorosos que tuvieron que convertirse en sus propios gestores para conseguir el permiso para funcionar como delivery. Hoy servirán un locro de 1º de mayo exquisito.
  •           A mis profes de gimnasia, y a todos los trabajadores y trabajadoras de ese rubro. Si no fuera por el enorme esfuerzo que hacen vía plataformas digitales para ayudarnos a entrenar estaríamos mucho peor. Por lo menos en mi caso, ya hubiese enfermado.
  •           A los y las colegas que la cuarentena les cayó como un balde de agua fría e intentan reinventarse todos los días. Para todos ellos, acá estoy con lo que pueda colaborar.
  •           Paseadores de perros, trabajadores del rubro estética, técnicos y técnicas, profesionales independientes de servicios no considerados esenciales, textiles y sobran los etcéteras. Las historias más admirables llegan de ellos todos los días.
  •           TODO EL GREMIO DEL TURISMO. Solo expresarles mi amor y solidaridad.
  •           A los que sin remedio se van a fundir y sienten que esto es peor que mil años 2001. A los que le buscan la vuelta horas enteras y siente que de acá no salen más. A los que, Aún en esta, pagan a sus empleados el salario y lloran en silencio.



Es a todos ellos, a todos ustedes, a quienes se los debo porque yo hoy puedo y poder, en estas circunstancias, es un privilegio. Este es mi homenaje pequeño y humilde homenaje en el día del trabajador para los que no saben cuando volverán a tener trabajo después de haberlo creado para sí y para otros. Este, es el verdadero y real para celebrar el día del trabajador en tiempos de pandemia.


Fernanda Santágata 

viernes, 13 de marzo de 2020

Teletrabajo: Los freelancers teníamos razón

Desde hace algunos días el mundo le dió la razón a los freelancers. A causa de la ya declarada pandemia mundial Coronavirus muchas de las grandes corporaciones del planeta indicaron a sus empleados y empleadas una nueva forma de trabajar. Sus tareas son las mismas, los objetivos no variaron, la exigencia no decreció, pero si cambió la modalidad. De esta manera, el homeoffice se convirtió en la principal medida preventiva para contener el posible contagio del CONVID-19 en el mercado de trabajo. Una enorme cantidad de empresas implementaron este método con su personal que realiza actividades intangibles. Resulta entonces que, de un día para el otro, incluso las firmas que más lo resistían, debieron de forma obligada que dar el sí al teletrabajo. Muchas de ellas le ponían obstáculos a un sistema que, tarde o temprano, se impondrá de forma definitiva. Pero ¿De qué hablamos cuando hablamos de teletrabajo? Sin dudas, se trata de un concepto mucho más abarcativo que tan solo trabajar desde casa. Desde #HaceloPosible creemos y afirmamos que este será el primer paso para un cambio radial en la filosofía global de la producción. Y además, tenemos la certeza que este virus que hoy atormenta a la humanidad dejará tras su paso muchas consecuencias, entre ellas, un nuevo paradigma en los modelos de relaciones laborales. 



Esta cuestión, que hoy es noticia, desde hace muchos años ya existe y se llama homeoffice o teletrabajo. Este formato, muchas veces, se ofrece como un “premio” o plus de contratación. Para quienes tienen puestos de calidad, desde recursos humanos, se ofrece esta opción uno o dos días a la semana dentro de su paquee de beneficios. Pero en Argentina, con el advenimiento de la última gran crisis de despidos, sucedió algo más. Los empleadores de nuestro país, en la última gran tormenta económica, utilizaron el teletrabajo a su favor para naturalizar
 la precarización laboral. Esto significa relaciones de dependencia encubiertas, bajo el régimen monotributista, que no son otra cosa más que una forma de evasión impositiva por parte los contratadores. Lo hemos dicho y lo repetiremos desde esta columna todas las veces que sea necesario: El monotributo no es emprendimiento. Dicho en otras palabras, trabajar desde casa y facturar los honorarios, no significa ser freelance ni emprendedor. Si bien los emprendedores estamos inscriptos en este régimen que nos permite facturar y nos brinda paraguas social (Aportes, obra social y demás), ser independiente es otra cosa. Para aclarar un punto estas cuestiones, estas son las definiciones claras de cada concepto:

  • -          Teletrabajo o homeoffice: Modalidad de trabajo desde el hogar. Empleados y empleadas en relación de dependencia que, a través de dispositivos móviles, realizan las mismas tareas que en la oficina desde sus casas. Se cumplen los horarios y los objetivos, también las reuniones se realizan vía web. Desde luego, las condiciones contractuales son las mismas que las de un empleado que se presenta en planta todos los días. Nada cambia, solo el espacio físico en donde se encuentra la persona.
  • -          Freelance: Profesional de una o más áreas específicas que trabaja de forma independiente. Esta persona recibe contrataciones parciales, temporales o permanentes sin establecer una relación de dependencia efectiva. Un freelance puede tener la cantidad de clientes que guste sin exclusividad fija con ningún en particular. Queda del lado del freelance elegir sus condiciones de trabajo.
  • -          Monotributo: Régimen tributario en el cual un trabajador inscripto tiene derecho a facturar a responsables inscriptos o exentos. También, a través de este sistema de tributación, el ciudadano o ciudadana obtiene sus aportes para su futura jubilación y se inscribe en una obra social.
  • -          Trabajo part time: Relación laboral de dependencia reducida en cuanto a su carga horaria. La mayor cantidad de casos son entre 4 y 6 horas.
  • -          Emprendimiento: Fase inicial de un negocio dirigido por una o más personas que, en segunda instancia, puede convertirse en una PyME. Productos o servicios generados de forma independiente para brindar soluciones. No se trata de un “trabajo” sino de un sistema productivo con una estrategia y un sistema de acción. Un emprendimiento es una marca, un concepto y un plus con valores agregados. Emprender es generar valor y proyectar a futuro. Un emprendimiento puede ser una idea en fase de crecimiento que genera ingresos con una evolución proyectiva hacia el futuro


#HaceloPosible es una comunidad de emprendedores y también es un espacio de circulación de información. Desde esta columna de los viernes invitamos a dejar sus dudas y consultas, es probable que muchos otros lectores y lectoras tengan las mismas inquietudes. Si el teletrabajo abrió la puerta para una nueva necesidad laboral, pues bienvenido ese espíritu independiente. En este nuevo ciclo 2020 nos proponemos, una vez más, llevar las ideas que todos y todas necesitan para hacer crecer sus emprendimientos.

Fernanda Santágata